Manos y pies, tan importantes, su cuidado es fundamental para una buena salud y una imagen positiva de nosotros. Todas las épocas tienen unas modas distintas sobre el estilo de las uñas. Mas cortas, cuadradas, redondeadas, largas, puntiagudas. Incluso la edad influye en el estilo y la moda que se esté postulando.

La clave, tanto para hombres y mujeres, es que estén con aspecto sano, limpias, rosadas, limadas. Limpiarlas con un cepillo de uñas y gel es un buen hábito. Limarlas e hidratarlas con una crema apropiada para manos y pies, según se trate.

Pintarlas con esmalte de uñas es una opción estupenda. Se puede ir desde una base protectora o fortalecedora, un simple brillo, si gustan naturales, y a partir de ahí, recomiendo los tonos rosados en toda su paleta de color, desde el rosa tipo manicura francesa, pastel y subiendo tonos al gusto.

Mi preferencia es siempre el rosa, en sus distintos tonos, según apetencia y ocasión. Rosa ¿por qué? porque endulza y, por ende, rejuvenece la mano y aspecto conjunto.

Rojo, salvo que el look que llevemos no admita un rosado, en cualquiera de sus tonos.  Quizás para una ocasión nocturna combinada con estilismos que armonicen con él. O en pieles muy morenas también resulta muy bonito.

Anaranjados, con la piel bronceadas son ideales. Teniendo en cuenta también la gama de colores que utilicemos en nuestra vestimenta diaria.

Marfil y cremas, para momentos en los que la neutralidad nos apetezca o lo requiera. Incluso un gris perla.

Otros colores divertidos como azules, verdes, amarillos, blancos, etc… son ideales en la época estival puesto que el bronceado de la piel ensalza el colorido en momentos como la playa o los paseos al atardecer.

Y llegamos a tonos mas oscuros, granates, negros, chocolate, según el estilo y la ocasión. Quizás mas apropiados para otoño e invierno. Pero cuestión de personalidad y gusto.